Si es Ud., apreciadísime lectur, una persona con sensibilidades manifiestas, problemas cardiácos o gastrointestinales, se sugiere no continuar. Si lo hace es bajo su propio riesgo pues las imagenes que a continuación se presentan puede llevarle al máximo grado de excitación o al de depresión -depende de su nivel de descomposición moral y erótica-. Sobre la muerte del "bendito Benedetti" (quién lo olvidará en aquella escenooooooooota en El lado otscuro del corazaaaon), dígamos que de lo primero que nos preciamos es de "enver" tenido la oportunidad de ser víctimas de su existencia. No se achicopale, recuerde que el mismo dijo: después de todo la muerte es sólo un síntoma de que hubo vida (Muerte).
De cierre, una bien desde lo profundo de la entraña nostálgica. Porque miré que Ud. no está pa' saberlo ni el suscrito para contárselo, pero la persona que gobierna los morenos dedos que esto teclean, vivió en la madre patria (con todo y los morenos dedos) y allá andaba cuando se dieron un agarrón a palabras Vázquez Montealbán y Benedetti. La gresca de sensibilidades e inteligencias se dio en El Escorial. De esos días queda el recuerdo de la expresión matona: "las utopías más originales suelen nacer del asco". De otros momentos quedan las fantasías que desató Despistes y franquezas y el ánimo político-intelectual que disfrutamos después de tantas charlas y en La borra del café.
3 comentarios:
la foto no tiene desperdicio y la reflexión al respecto, ¡tampoco!
qué bueno que hay adverencia para verla, aunque yo me tomé la libertad de tomara más de uno por sorpresa.
saludos!
g
la foto no tiene desperdicio y la reflexión al respecto, ¡tampoco!
qué bueno que hay adverencia para verla, aunque yo me tomé la libertad de tomara más de uno por sorpresa.
saludos!
g
¡¡¡ay, mis ojos!!! ¡¡¡ay, mis ojos!!! ¡necesito algo para olvidar esto, un tequila, un güisqui, un algo, lo que sea!
Publicar un comentario