domingo, 4 de abril de 2010

El regreso del Jus Dei... o el licenciado busca acabar con el silencio.

Mire queride no lectur (aunque une tiene clare que después de seis meses de silencio, la media persona que leía este informativo, seguramente dejó de hacerlo), que usté no está para saberlo ni une para andárselo contando, pero vienen nuevos tiempos profesionales. Así que como la carga de estrés laboral promete ser intensa, el Licenciado... y la licenciada también, han decidido reactivar el blog.

En ver qué sale.


domingo, 12 de julio de 2009

Pásele llévela, llévela. Sí hay sus frescas alternativas al infierno de la titularidad de los derechos de autor (tarde pero ya volvimos)

Siendo las tantas del día fulano, el Licenciado manda decir a su amable y estoica comunidad de lectorus que, a propósito del abandono en el que tuvo a este órgano de divulgación, ha sido declarado inimputable y libre de cualquier posibilidad de sanción penal, administrativa, moral, social o la que se le ocurra. Así fue resuelto atendiendo a las formalidades esenciales del procedimiento por un tribunal de alzada, adhoc y violatorio de toda noción de justicia imparcial.

Dicho lo cual, no resta más que decir que aquí vamos, después de más de un mes del día en que nos agarró el "Sindrome de la Lacandona" y nos pusimos la huelga de silencio como uniforme. Eso sí, hay que reconocerlo, algo de ritmo, gracia y estilo perdimos con el azote de estos días silenciosos. Con todo, y porque así se giraron las instrucciones, no queremos seguir estancados en el tema de la palabra huida en el que nos metimos.

Recomendamos, pues -y lo hacemos ampliamente- ver: RIP, a Remix manifesto. La obra de Brett Gaylor es una joya, es un documental de esos a los que les pretencioses les dicen "bien logrado", con entrevistas colocadas con pulso exquisito, un "colach" visual realmente potente y con un personaje central -además del mismo Brett- llamado Girl Talk. Girl Talk es un DJ (propiamente lo que hace es mash-up, pero no importa) y la historia discurre y se escurre en las batallas que desde la trinchera del berrinche moral montan Gaylor y Talk por el derecho a usar el pasado musical, a bailar, a crear y a innovar.

Imagínese, entonces, que en este órgano de divulgación no podríamos tener mejores razones para recomendarlo. RIP, a Remix manifesto lo tiene todo: crítica a las grandes corporaciones, argumentos contra la bestialidad en la que se ha convertido la religión del copyright y la ranfla de fanáticos que la profesan. De postre, una entrevista con Lawrence Lessig (a quien ya le habíamos dado lugar en este blog y su respectivo tributo a razón de Creative Commons y su activismo por Change Congress). Sencillo, hay que verla. Lo mejor, véala en Internet (o gracias a su magia) con lo que Gaylor pone el botón de muestra sobre el esquema alternativo a la propiedad intelectual al que podríamos avanzar. Supondrá que no le recetamos aquí los puntos del manifiesto porque esa es la esencia, no descubrir ni tantito, pa' que se inspire, estimade y visualuadísime lectur.

Ya sabe (sí hay alternativas) y si no, mire:

miércoles, 10 de junio de 2009

Se acabó el debate. Tenemos nuestra acta de proletario.

-->Antes de que empiece Ud., trabajadoru y conecientizade lectur, a preguntarse de qué va lo que está empezando a leer, lo primero que debe saber es que el pedigree proletario, la alcurnia popular y el linaje obrero de quien esto suscribe ha sido víctima de ataques por parte de detractorus ocioses y personas sin escrúpulos. Las oligarquías en voz de sus juguetes, esa ranfla de jovencilles bien educades y de altos vuelos culturales con les que el Licenciado… y la Licenciada también, tienen que convivir, emprenden como por deporte injuriosas campañas de descredito desafiando nuestra extracción urbano popular.

Pero l’otro día se hizo justicia y por eso decimos, se acabó el debate: tenemos nuestra acta de proletario. 


La historia va más o menos así. Resulta que la semana pasada, en una misión ultrasecreta, salimos de la Ciudad de México rumbo a... digamos... ummmm... Budapest. Los azares del destino nos remitieron por la vía que más conexiones tenía. Sépase que el avión no hizo escala en Chicola, Atlacomulco o en Cajeme porque de veras. Pero sí nos fuimos por la vía de Toronto. 

Esos viajes siempre empiezan a horas a las que los perros no hacen sombra. Pero al llegar al aeropuerto ahí estaba un grupo realmente numeroso de lo que con sagacidad fulminante identificamos como jornaleros agrícolas con permiso temporal para ir a trabajar al Canadá. Anote Ud. que ya se ha dicho hasta el cansancio que estos campos son los centros de esclavitud de nuestro tiempo y que expresamos nuestro enérgico rechazo a las relaciones asimétricas que las sociedades capitalistas generan. Lo despiadado del sistema mundo, el capitalismo financiero y el liberalismo mercantilista se expresa en la contradicción de figuras ridículas como el flujo libre de tomates y televisiones, pero con un odio por el desplazamiento libre de las personas. Esta mamarrachada global se corona con la invención estúpida de categorías como la de personas ilegales.

Total que ahí vamos, los camaradas trabajadores del campo en proceso de construcción de su conciencia de clase –todos varones- y el que esta testimonial en primera persona del singular desahoga. Nos recetamos durante 5 horas el encierro en el pájaro de acero entre risas, bromas al capataz y practicas de inglés (ay guan oranch yuz). 

Para mi suerte tuve la fortuna de tener de compañero de asiento a Remigio. Él es del Estado de México y es la primera vez que va a trabajar a los campos agrícolas de Toronto. Naaa –le dice Juan. Ya te chingates, porque no trais boleto de regreso (ja ja ja, risotadas). Jijo de su pinche madre, el pepinillo sí es una chinga –se escucha en otra zona. Nombre y ahora de menos que no hace frío, porque allá las calles parecen paletas heladas. Y une lo escucha todo y piensa en cómo es posible que teniendo una tradición agrícola tan rica, estemos exportando a nuestros obreros de la labranza. La escena podría ser tan triste como une la quiera ver, pero lo cierto es que estos se traen tanto vacile que hacen que la cosa sea hasta sabrosa.

Llegamos, pues, a Toronto y ahí vamos caminando por las bandas del aeropuerto y medio pendejeando con la exótica decoración que lo distingue. De pronto un letrero frente a nosotros "conexiones" y debajo de él una flecha que señala rumbo. Raudo y veloz –y considerando que nuestro destino final era... mmmhh... era... ah sí, era Budapest- pus me dirigí hacia la zona de conexión. Mientras, a lo lejos, se oye un: íra al compa, se fue pa’ donde no era. Compa, compa – sale de la garganta de Remigio- mientras corre hacia mí y manotea en un movimiento como si llevara aire a la intersección del sobaco y el pecho. Me detengo y me alcanza. Se acomoda la gorra y me dice - ¿pus’onde vas compa? Nuestras miradas se cruzan. Dijo el capataz que no nos separáramos –me completa. Aaah… gracias –le digo. Es que yo’mvoy a trabajar a otra parte. Le alzo la manita en señal de despedida. Remigio me ve dubitativo y frunce el seño. Probablemente piensa que soy un desertor y que en realidad pediré asilo político. Yo simplemente camino, y así, con mi acta de jornalero honoris causa, me planto frente a la señorita de la aduana para seguir mi viaje ultrasecreto. 



Está dicho todo. Y con esto el Licenciado... y la Licenciada también, quieren decir que nunca más se tolerará una duda sobre nuestras lastimadas manos, nuestros cansados brazos y nuestros molidos lomos trabajadores. Los expertos, diría Bourdieu, nos reconocen como miembros del proletariado. Se acabó el debate.

sábado, 30 de mayo de 2009

Goooooya, Goooooooooya...

De hoy al lunes lo único que podemos decir es: goooooooooooya, goooooooooooooya, cachún, cachún ra-ra, cachun cachun ra-ra. Goooooooya. Universidad!! (Gratuita, pública y popular). PUMAS CAMPEÓN

martes, 26 de mayo de 2009

Tres rojillos que, a pesar de su tamaño, no tienen desperdicio

El día de hoy (26 de mayo del 2009) está retacado de múltiples oportunidades para comentar la actualidad. Ello no es óbice (esta expresión la usa el Licenciado para mostrar que en efecto lo es) para escribir sobre otros temas, que no tienen ni medio pelo de noticioso. La testimonial que en esta entrega se desahoga hace referencia a tres grandes pequeños. No los juzgue por sus dimensiones ni por la controlada extensión de su contenido. Las pastas rojas de estos chaparritos de la literatura anuncian la delicia de su contenido y la fascinación de su lectura. Aquí las palabras que sobre ellos tienen, el Licenciado... y la Licenciada también.

El primero de ellos es un regocijo. Si a Ud., estimade y lecturose lectur, le dio por la profesión de la abogacía no puede perderse la lectura de este ensayo-ponencia de Claudio Magris. El triestesino que lideró encuestas y todas las quinielas para ganar el nobel del 2009, nos sumerge en una espiral de sesudas reflexiones aderezadas con frases matonas que muestran las tensiones entre lo mero justo y lo justo por forma (entre derecho y ley) tejidas por una aproximación que nos prestan la literatura, la filosofía y la poesía. No se lo pierda, pus además trae prólogo de Fernando Savater. Se agradece a Sexto Piso su publicación.


También merece su mención el trabuco llamado La Imaginación al Poder. Este diminuto libro contiene grandes entregas de esas criaturas que nos receta el mundo de las ideas. Lo que uno se encuentra ahí va desde narraciones en primera persona sobre las acusaciones de prochinos a les habitantus de las comunas, hasta espotáneas confesiones sobre la coartada ideal para la movilización masiva. Si se presta a su lectura, comprobará que La Imaginación al Poder recorre las tripas de una movilización inspirada en el cuestionamiento al modelo educativo y la resistencia a seguir contribuyendo a la construcción de una sociedad jerarquizada. A 41 años de ese mayo, tan sólo como él, que nos revienta los pulmones de envidia por no haber sido parisino y estudiante, Argonauta pone en los anaqueles de las librerías las reflexiones de lo que Sartré llamó, la expansión de la dimensión de lo posible. Lo decían las pintas: seamos realistas, pidamos lo imposible.

Dejamos para el final una recomendación para les denses, denses. Si le viene bien, distinguidísime lectur, el tema de Kant, preste atención. Si a Ud., le gusta, le agrada, le simpatiza, si le va bien la inigualable genialidad abstrayente de Marx... uy. La mezcla nos pone en situación inmejorable. De la pluma de Oskar Negt -con todo el saber a la escuela crítica de Frankfurt- nos llega la colisión de las dimensiones kantiana y marxiana. Si bien no alcanza que uno le cuelgue el mote de instrumento de divulgación, tampoco alcanza a ser excluyene para personas no iniciadas en los temas. El licenciado... y la licenciada también, le mandan decir que no deje por favor de leerse este pequeñín de la casa editorial Trotta que en el nombre lleva la fuerza de su convocatoria: Kant y Marx. Un diálogo entre épocas.

martes, 19 de mayo de 2009

Extraños tributos... entre la admiración y el oportunismo

El Licenciado ha sido declarado como interdicto e inimputable por quienes laboramos en este órgano de divulgación. Ha impuesto su máximo autoritarismo al obligar al suscrito a hacer pública la imagen que aparece centímetros más abajo en su monitor (en el de Ud., no en el del Licenciado) y exigir que, además, se haga referencia al lamentable deceso, fallecimiento o petatiada de Mario Bendetti en una suerte de relación con sabor a tributo entre el jocoso suceso fotográfico de la Mtra. Gordillo y la sabía y sensible pluma del uruguayo en cuestión.

Si es Ud., apreciadísime lectur, una persona con sensibilidades manifiestas, problemas cardiácos o gastrointestinales, se sugiere no continuar. Si lo hace es bajo su propio riesgo pues las imagenes que a continuación se presentan puede llevarle al máximo grado de excitación o al de depresión -depende de su nivel de descomposición moral y erótica-. Sobre la muerte del "bendito Benedetti" (quién lo olvidará en aquella escenooooooooota en El lado otscuro del corazaaaon), dígamos que de lo primero que nos preciamos es de "enver" tenido la oportunidad de ser víctimas de su existencia. No se achicopale, recuerde que el mismo dijo: después de todo la muerte es sólo un síntoma de que hubo vida (Muerte).

Ora que, buscando cómo conectar el tema de la Maestra, su manera tan a las de acá de hacer política, el exhibicionismo gráfico que circula por Internet -disponible a su izquierda- y de paso las actitudes del Secre Lujambio -quién no descansó hasta no ser parte del gabinete del amigo para el que operó desde el IFAI-, se nos viene a la cabeza este tremendo detalle de Mario Benedetti en su obra Propaganda que dice así: "un sociólogo norteamericano dijo hace más de treinta años que la propaganda era una formidable vendedora de sueños, pero resulta que yo no quiero que me vendan sueños ajenos, si no sencillamente que se cumplan los míos". El Licenciado... y la Licenciada también, preguntan... ¿a poco no a Lujambio se le cumplieron los suyos?

De cierre, una bien desde lo profundo de la entraña nostálgica. Porque miré que Ud. no está pa' saberlo ni el suscrito para contárselo, pero la persona que gobierna los morenos dedos que esto teclean, vivió en la madre patria (con todo y los morenos dedos) y allá andaba cuando se dieron un agarrón a palabras Vázquez Montealbán y Benedetti. La gresca de sensibilidades e inteligencias se dio en El Escorial. De esos días queda el recuerdo de la expresión matona: "las utopías más originales suelen nacer del asco". De otros momentos quedan las fantasías que desató Despistes y franquezas y el ánimo político-intelectual que disfrutamos después de tantas charlas y en La borra del café.